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La Vida Importa: Embarazo Por Una Violación

 
Una víctima de violación queda embarazada: ¿qué situación podría ser más emocionalmente estresante?

Incluso entre las personas que son pro vida, algunos están tentados a condonar el aborto de niños concebidos en una violación a causa de una natural empatía por la víctima de la violación. La violación es un acto malo. Dado que el embarazo resultante de una violación puede parecer agravar y prolongar la angustia de la víctima, algunos creen que el aborto permitirá a la víctima de la violación comenzar a sanar más pronto.

Los defensores del aborto explotan esta compasión, señalando sin cesar la "necesidad" de abortar en el caso de un embarazo producto de una violación. Dado que el aborto ya es legal por cualquier motivo, su propósito real es marginar y difamar a quienes son congruentes en sus creencias pro vida, caracterizándolos como insensibles y rígidos. Pero esta retórica perpetúa falsedades que pueden lastimar más a las víctimas de violación que han quedado embarazadas.

Como médica de cuidados primarios y exorientadora para víctimas de agresión sexual, descubrí que quienes consideran el aborto como la mejor o inevitable respuesta en estos casos por lo general están poco informados. Están engañados por estereotipos destructivos y deshumanizantes sobre la violación, sobre las víctimas de la violación y sobre el resultado de un embarazo a causa de una violación. El partidismo y el estereotipo contribuyen a traumatizar más a las víctimas de la violación. Cada uno de nosotros podemos ayudar a las víctimas de violación a elegir la vida.

Hechos y falacias

Definición: La violación no es un delito sexual. Es un delito de violencia, una violación profundamente personal y no deseada de un ser humano, un ejercicio brutal de poder y control sobre otra persona. El poder, no el deseo sexual, impulsa al agresor.1 Los atacantes pueden ser esposos, novios, familiares y conocidos. Se estima que la violación cometida por un extraño representa solamente entre el 8 y 20 por ciento de todos las violaciones.2

El Departamento de Justicia de EE. UU. define la violación como: "Acto sexual forzado que incluye tanto coerción psicológica como fuerza física. El acto sexual forzado incluye penetración por parte del/ de los delincuente(s)". La agresión sexual en cambio incluye una amplia gama de contacto sexual no deseado o amenazas verbales que pueden incluir fuerza o no.3

Prevalencia y denuncia: Según la Encuesta Nacional de la Victimización del Crimen (conocida encuesta de más de 146,000 personas mayores de 12 años), creada para conocer delitos denunciados y no denunciados, hubo 143,300 "violaciones y agresiones sexuales" cometidas contra mujeres en EE. UU. en el año 2010. Eso equivale a un abuso por cada 1,000 mujeres de 12 años y más. El índice era más elevado entre mujeres menores de 35 años. La gran mayoría de las víctimas estaban vinculadas con su atacante o tenían una relación con este. Solamente un poco más de un tercio denunció el ataque a la policía. El 11 por ciento de los abusos estaba asociado con un arma. El 58 por ciento de las víctimas denunció lesiones, que iban desde heridas de bala hasta moretones y cortes leves. Solo un 35 por ciento de quienes resultaron lesionadas buscaron tratamiento.4

Frecuencia de embarazos relacionados con una violación

La cantidad y porcentaje de embarazos resultantes de una violación por lo general se exageran. Hay dos motivos principales por los cuales relativamente pocas violaciones tienen como resultado un embarazo. La tasa de embarazo de un único acto sexual sin protección varía de un 2 a un 4 por ciento.5 Además, 10.9 por ciento de las mujeres estadounidenses en edad de concebir no son fértiles6 y más de un 41 por ciento se ha realizado una esterilización quirúrgica o utilizan una formas continua de anticoncepción, lo cual reduce (aunque no elimina) la posibilidad de un embarazo.7 Una encuesta sobre los motivos por los cuales las mujeres de EE. UU. eligen abortar resultó que solamente un 1 por ciento indicó la "violación" como motivo y menos de 0.5 por ciento informó que la violación haya sido la causa principal.8

Sin embargo, es importante tener en cuenta que no estamos tratando un tema estadístico, sino un tema humano.

No hay víctimas "típicas"

No hay una reacción "normal" a una violación. Al igual que con otras experiencias sumamente traumáticas, la respuesta de un individuo no es predecible. Un sinnúmero de reacciones: depresión, ira, ansiedad, temor de represalias, culpa, deseo de venganza, humillación, incredulidad, son algunas de las reacciones psicológicas a corto y largo plazo a la violación.

Desgraciadamente, muchas personas aún son rápidas para culpar a la víctima. "¿Cómo pudiste ser tan ingenua en confiar en él?". "Te dije que ir a bares y estar afuera tarde traería problemas". "Das un mensaje equivocado con la manera en que te vistes". Culpar a la víctima desalienta a todas las víctimas a denunciar una violación, fomenta el aislamiento y hace que las mujeres oculten las señales del abuso. Dado que el embarazo no puede ocultarse, la mentalidad de culpar a la víctima solamente alienta a recurrir al aborto.

Respuesta a un embarazo

Las víctimas de violación pueden responder de diversas maneras al enterarse que están embarazadas: ira, temor, ansiedad, depresión, complacencia y demás cosas que se pueda imaginar. Por lo general, la familia y los amigos se sienten indefensos o están incómodos o avergonzados. Los consejos como "Debes olvidar esto" y "Es mejor no pensar demasiado en lo que sucedió" pueden hacer que la recuperación sea particularmente difícil para una víctima de violación que quedó embarazada. Esos consejos no expresan empatía por la víctima, ni respetan al niño en el caso de un embarazo.

¿El aborto como solución?

Los defensores del aborto perpetúan el mito que las víctimas de violación que resultaron embarazadas desean abortar, y esto dificulta a las mujeres elegir la alternativa dadora de vida para su hijo. No debemos olvidar que las víctimas de violación embarazadas no se separan de repente de la persona que eran antes de la violación, traen a este difícil viaje sus creencias, su parecer de lo bueno y lo malo y todo lo demás que son.

En una encuesta que realicé de agencias de terapia que ayudan a mujeres con embarazos problemáticos, los terapeutas identificaron a 37 mujeres que habían indicado un embarazo relacionado con una violación. De ellas, 28 continuaron su embarazo, 5 eligieron abortar y 4 se perdieron en el seguimiento.9 Muchas mujeres en este estudio inicialmente tenían fuertes sentimientos negativos y temores. De las que continuaron su embarazo, dos tercios desarrollaron sentimientos más positivos hacia su hijo en gestación a medida que el embarazo progresaba. Sus sentimientos de autoestima y contento mejoraron durante el embarazo, mientras que la ansiedad, la depresión, la ira y el temor decrecieron.

La tasa de abortos entre las víctimas de violación (50 por ciento) no es considerablemente mayor que entre las mujeres que informan un "embarazo no deseado" (40 por ciento).10  La mayoría de quienes decidieron no abortar eligieron criar a su hijo, mientras que un pequeño porcentaje optó por la adopción.11 Un estudio de 164 mujeres descubrió que la mayoría de quienes abortaron se arrepintieron de haberlo hecho y dijeron que el aborto les causó problemas adicionales.12 Por el contrario, entre quienes dieron a luz a un hijo concebido en una violación, la satisfacción fue mayor y ninguna dijo estar arrepentida de haber dado a luz.13

Por consiguiente, el aborto no es una elección inevitable. El apoyo amoroso de la familia, amigos y consejeros puede marcar una diferencia enorme.

 


Sandra Mahkorn, MD, MPH, MS es médica de familia y exconsejera para víctimas de agresión sexual. Tiene una amplia trayectoria profesional que incluye práctica con pacientes, administración sanitaria, salud pública y políticas públicas.

______________________________________

1 A. Groth et al., "Rape: Power, Anger, and Sexuality", American Journal of Psychiatry 134:11 (1977) 1239-1243.
2 S. Grohmann et al., "Sexual Assaults in Wisconsin 1995", Wisconsin Office of Justice Assistance Statistical Analysis Center (1996); M.Planty et al., "Female Victims of Sexual Violence 1994-2010", Oficina de programas de justicia, Departamento de Justicia de EE. UU., http://bjs.gov/content/pub/pdf/fvsv9410.pdf (visita el 14 de mayo de 2013).
3 Bureau of Justice Statistics, "Violent Crime", Oficina de programas de justicia. Departamento de Justicia de EE. UU. (2013), http://bjs.gov/index.cfm?ty=tp&tid=31(visita el 14 de mayo de 2013).
4 M. Planty et al., nota 2.
5 C. Tietze, "Probability of pregnancy resulting from a single unprotected coitus", Fertility and Sterility 11: 5 (1960) 485-488.
6 Centers for Disease Control and Prevention, "National Survey Family Growth 2006 2010", Departamento de Salud y ServiciosHumanos de EE. UU., http://www.cdc.gov/nchs/nsfg.htm (visita el 14 de mayo de 2013).
7 Centers for Disease Control and Prevention, "National Survey Family Growth 2006-2010", nota 6; Guttmacher Institute, "Contraceptive Use in the United States", http://www.guttmacher.org/pubs/fb_contr_use.html (visita el 14 de mayo de 2013).
8 L.B. Finer et al., "Reasons U.S. Women Have Abortions: Quantitative and Qualitative Perspectives", Perspectives on Sexual and Reproductive Health 37:3 (2005), http://www.guttmacher.org/pubs/journals/3711005.html (visita el 14 de mayo de 2013).
9 S. Mahkorn, "Pregnancy and Sexual Assault", en The Psychological Aspects of Abortion (Washington, DC: University Publications of America, 1979) 55-69.
10 Guttmacher Institute, Abortion in the United States: Quick Stats, http://www.guttmacher.org/media/presskits/abortion-US/statsandfacts.html (visita el 14 de mayo de 2013).
11 M. Holmes et al., "Rape-related pregnancy: Estimates and descriptive characteristics from a national sample of women", American Journal of Obstetrics and Gynecology 175:2 (1996) 320-5.
12 D. Reardon, "Rape, Incest and Abortion: Searching Beyond the Myths", Elliot Institute. AfterAbortion.org (visita el 14 de mayo de 2013).
13 D. Schroeder, "My Rape Pregnancy and My Furor Over Social Myths", Elliot Institute. After Abortion.org, http://afterabortion.org/2012/my-rape-pregnancy-and-my-furoroversocial-myths/ (visita el 14 de mayo de 2013).


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