El Cardenal George expresa esperanza en la administración de Obama, señala posibles obstáculos a nuestra deseada unidad.
BALTIMORE—El Cardenal Francis George de Chicago, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos en Estados Unidos (USCCB, siglas en inglés) expresó esperanza por la administración de Obama pero señaló posibles obstáculos a nuestra deseada unidad, en una declaración del 12 de noviembre, al finalizar la reunión anual de otoño de la asamblea de USCCB.
"Los Obispos de la Iglesia Católica en Estados Unidos reconocen este momento de transición histórica y esperan con interés trabajar con el Presidente-electo Obama y los miembros de nuevo Congreso por el bien común de todos,"
El Cardenal añadió que "la unidad deseada por el Presidente-electo Obama y por todos los estadounidenses en este momento de crisis seria imposible de lograr," si las políticas de la administración aumenta los abortos
"Legislación pro-aborto agresiva, leyes y órdenes ejecutivas alienarán permanentemente a decenas de millones de estadounidenses, y serán vistas por muchos como un ataque al libre ejercicio de su religión."
"Expresamos de nuevo nuestro gran deseo de trabajar con todos aquellos que atesoran el bien común de nuestra nación," añadió. "El bien común no es la suma total de deseos e intereses individuales; se logra en la labor por una vida común basada en la buena razón y la buena voluntad por todos."
Las declaraciones del Cardenal George se ofrecen a continuación.
DECLARACION del Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos en Estados Unidos.
"Si el Señor no construye la casa, en vano se esfuerzan los albañiles; si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el centinela." (Salmo 127: 1)
Los Obispos de la Iglesia Católica en Estados Unidos reconocen este momento de transición histórica y esperan con interés trabajar con el Presidente-electo Obama y los miembros de nuevo Congreso por el bien común de todos. Debido a la historia d la Iglesia y la amplitud de su ministerio en este país, queremos continuar nuestra labor por la justicia económica y de oportunidad para todos; nuestros esfuerzo por reformar leyes sobre inmigración y la situación de la población indocumentada; nuestro procurar una mejor educación y servicios de salud para todos, especialmente par mujeres y niños (as) nuestro deseo de resguardar la libertad religiosa y promover la paz en nuestro país y en el mundo. La Iglesia esta dedicada en hacer el bien y continuara con gusto su colaboración con el gobierno y con aquellos que trabajan por estas buenas causas.
El bien fundamenta es la vida misma, un regalo de Dios y de nuestros padres. Un buen estado protege la vida de todos. La protección legal por aquellos miembros de la familia humana aun por nacer en este país fue removida cuando la Suprema Corte de Justicia decidió Roe vs. Wade en 1973. Esta fue mala ley. El peligro que los Obispos ven en este momento es que una mala decisión de la Corte será engalanada en mala legislación que es más radical que la decisión misma de la Suprema Corte en 1973.
En el último Congreso, un acta por la libertad de decisión - a Freedom of Choice Act (FOCA)- fue introducida de tal manera que, si se presentara de la misma forma hoy, haría ilegal cualquier 'interferencia' en la realización ilimitada de abortos. Tal acta privaría a los ciudadanos el los consunta estados de la nación de la libertad que tienen ahora de frenar y regular modestamente la industria de aborto. FOCA forzaría a todos los ciudadanos y residentes a subsidiar y promover el aborto con dinero de sus impuestos. Remetería contra todo esfuerzo sincero del gobierno o de otras entidades de buena voluntad por reducir el número de abortos en nuestro país.
Además, notificación a padres de familia yprecauciones para un consentimiento informado estarían fuera de la ley, al igual que leyes que suspenden procedimientos tales como abortos de nacimiento parcial, y que protegen a bebes que sobreviven un aborto fallido. Las clínicas de abortos serian desregularizadas. La Enmienda Hyde (Hyde Amenment) que restringe el uso de fondos federales para abortos seria eliminada. FOCA tendría consecuencias letales para la vida humana prenatal.
FOCA tendría un efecto igualmente destructivo en la libertad d conciencia de doctores, enfermeras y trabajadores de la salud cuyas convicciones personales no les permiten cooperar en la matanza privada de niños (as) por nacer. Amenazaría a instituciones Católicas de la salud y a Caridades Católicas. Seria una ley mala que dividiría a nuestro país aun más, y la Iglesia debe oponerse decididamente a este mal.
En este gran reto de lograr la protección legal de los N° (as) por nacer, los obispos, el pueblo católico y otras personas de buena voluntad somos de un mismo sentir. También hay párrocos que han escuchado a mujeres cuyas vidas han sido disminuidas porque pensaron que no tenia otra alternativa que abortar a su bebe. El aborto es un procedimiento medico que mata, y las consecuencias sicológicas y espirituales están plasmadas el en dolor y la depresión de muchas mujeres y hombres. Los obispos ven este reto con singular claridad de mente y, sobre todo, con singular sentir de corazón.
Las elecciones recientes fueron decididas principalmente por la gran preocupación sobre la economía, la perdida de trabajos, casas y seguridad financiera de familias aquí y alrededor del mundo. Si las elecciones son malinterpretadas ideológicamente como un referendo sobre el aborto, la unidad deseada por el Presidente-electo Obama y por todos los estadounidenses en este momento de crisis seria imposible de lograr. El aborto no solo mata nonos (as) por nacer; destruye el orden constitucional y el bien común, el cual es asegurado solo cuando la vida de cada ser humano esta legalmente protegida. Legislación pro-aborto agresiva, leyes y órdenes ejecutivas alienarán permanentemente a decenas de millones de estadounidenses, y serán vistas por muchos como un ataque al libre ejercicio de su religión.
Esta declaración es escrita por la petición y dirección de todos los Obispos, quienes también quieren agradecer a todos aquellos que, con buena voluntad, trabajan en el ámbito político por proteger las vidas de los más indefensos entre nosotros. Aquellos en la vida pública realizan esta labor, muchas vece lo hacen con gran costo y sacrificio para ellos y sus familias; y estamos profundamente agradecidos. Expresamos de nuevo nuestro gran deseo de trabajar con todos aquellos que atesoran el bien común de nuestra nación. El bien común no es la suma total de deseos e intereses individuales; se logra en la labor por una vida común basada en la buena razón y la buena voluntad por todos.
Nuestras oraciones acompañan al Presidente-electo Obama y a su familia, y a todos aquellos que cooperan con él para asegurar una transición de gobierno suave. Muchos retos reclaman atención inmediata de parte de nuestro "centinela" electo. (Salmo 127) Que Dios lo bendiga a él y a nuestra nación.