SAN ANTONIO—El Arzobispo Roberto González Nieves de San Juan, Puerto Rico, se dirigió a los obispos de EE.UU. acerca de las consecuencias de una “Misión Continental” para darle nuevo ímpetu a la identidad católica y celo misionero a lo largo del continente americano, así como lo solicitaron los obispos de América Latina.
El se dirigió a todos los obispos el 17 de junio, en la Asamblea General de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) en San Antonio. El día anterior, dio una conferencia sobre el mismo tema, acompañado por los obispos de EE.UU. que participaron en la Quinta Conferencia General de Obispos de América Latina en Aparecida, Brazil, del 13 al 31 de Mayo de 2007.
Esta conferencia reunió a obispos de más de veinte países de América Latina y el Caribe, así como de los EE.UU. Los participantes analizaron la vida pastoral de sus regiones e identificaron los aspectos positivos y negativos de sus realidades sociales, culturales, económicas, políticas, y pastorales. Ellos identificaron problemas afines y consideraron soluciones comunes y guías para sus acciones pastorales.
El Arzobispo González dijo que el fallecido Papa Juan Pablo II “correctamente identificó la necesidad de volver a evangelizar a los católicos en el ‘continente de la esperanza’” si es que ellos van a ser testigos reales de su fe. El arzobispo González dijo que la Misión Continental está dirigida a los católicos bautizados porque “estamos perdiendo nuestro sentido de ser luz y sal”.
El sintetizó los puntos importantes de la reunión en Aparecida, cuyo tema fue “La vida de Cristo en los discípulos-misioneros”. Los obispos de América Latina buscan “revitalizar la vida de los bautizados para que así ellos puedan profundizar, mantener y crecer como discípulos-misioneros de Jesucristo,” agregó. El compromiso de todos los cristianos, laicos, y clérigos por igual con esta identidad transformará “la Iglesia en una comunidad misionera,” dijo.
El arzobispo González dijo que, en el documento de Aparecida, los obispos de Latino América prometieron reafirmar su presencia y cercanía con sus pueblos y volverse a comprometer para “continuar con la formación de nuestros discípulos-misioneros, así como también prestar más atención a las etapas individuales de su formación.” Los obispos manifestaron que toda la Iglesia está en estado de “misión permanente” y dijeron que “en el vigor del Espíritu Santo ellos convocan a todos sus hermanos y hermanas para que participen con entusiasmo y en un espíritu de unidad en la Misión Continental”.
El arzobispo Gonzales también explicó que en estos eventos históricos—han habido tan sólo cinco conferencias similares en la historia de la Iglesia en América Latina---el “proceso es más importante que el documento”. Con el fin de prepararse para estas asambleas generales del episcopado, se realizan muchas consultas. Se comienza localmente con laicos y clérigos a quienes se les invita a recomendar cuál de las preocupaciones pastorales debe llevar el obispo a la Conferencia. Sólo en su diócesis, dijo, “50,000 personas respondieron a los cuestionarios” y aproximadamente la mitad emitió sus propias sugerencias. El piensa que en toda América Latina “millones de personas participaron en el proceso”. Esta metodología es consistente con una eclesiología de comunión que valora mucho la participación de la comunidad de fe.
Los obispos de EE.UU. no son oficialmente parte de CELAM, pero fueron invitados a expresarse y dieron un voto en representación del USCCB. La delegación fue presidida por el obispo William Skylstad de Spokane, Washington, e incluyó al obispo Ricardo Ramírez de Las Cruces, New México, al obispo Plácido Rodríguez de Lubbock, Texas, y al obispo Jaime Soto de Sacramento, California. El obispo Ramírez dijo que su colaboración era traer a la agenda los temas de la migración internacional y la necesidad de una mayor colaboración entre los obispos de las conferencias de Norte y Sur América.
En ambas presentaciones en San Antonio, los obispos de EE.UU. mencionaron la necesidad de estudiar la manera en que las propuestas de Aparecida se puedan entrelazar con las cinco prioridades pastorales de los obispos de EE.UU. Algunos dijeron que el llamado a un “estado permanente de misión” puede beneficiar a la iglesia en EE.UU. Algunos otros compartieron que ya están aplicando o preparándose para aplicar los principios de Aparecida en sus propias diócesis. El monseñor Carlos Quintana Puente, director de la oficina del USCCB para la Colecta para la Iglesia en América Latina reportó sobre la continuación de varias actividades en América Latina financiadas por la colecta de los obispos de EE.UU.
El arzobispo José Gómez de San Antonio, Presidente del Comité de Diversidad Cultural en la Iglesia del USCCB, ofreció la ayuda del Secretariado para la Diversidad Cultural a aquellos que buscan conocer más sobre Aparecida y el llamado a la Misión Continental.
El Arzobispo González, nacido en New Jersey, fue ordenado como obispo en 1988. El ha prestado servicios como obispo auxiliar de Boston, obispo de Corpus Christi, Texas y, desde 1999, como Arzobispo de San Juan.