Queridos
hermanas y hermanos en Cristo:
Les escribo
en espíritu de profundo agradecimiento y de esperanza.
Nos
alegramos al saber que el pueblo hispano/latino es un don y una bendición para
la iglesia y para la sociedad en Estados Unidos. Sabemos que millones de
hispanos/latinos contribuyen a la vida y misión de la iglesia en miles de
parroquias y pequeñas comunidades eclesiales a lo largo y ancho del país. Hoy
contamos con un número creciente de sacerdotes, diáconos, religiosas y
religiosos y ministros eclesiales laicos que ofrecen su liderazgo y servicio,
no sólo al pueblo hispano/latino, sino a toda la iglesia. Además, la
multiplicación de movimientos eclesiales tales como Renovación Carismática,
Cursillo, Encuentro Matrimonial, y muchos otros, dan vitalidad a iglesia y la
renuevan con alegría y esperanza. Esta rica cosecha de ministros y ministerios
ha dado lugar a la formación de organizaciones nacionales y regionales
hispano-católicas, que contribuyen significativamente al desarrollo, la
formación y el acompañamiento de la creciente red de líderes católicos de herencia
hispana/latina.
Estamos
profundamente agradecidos con Dios y con ustedes por todo lo que se ha logrado.
Mas sabemos que aún queda mucho por construir y por eso nos preguntamos: ¿Qué
podemos hacer hoy para seguir fortaleciendo el liderazgo hispano/latino y su
importante misión en la iglesia y en la sociedad estadounidense? Como respuesta
a esta pregunta, el Subcomité de Obispos para Asuntos Hispanos incluye en sus
prioridades para los años 2010-2012:
- Continuar
esfuerzos de Nueva Evangelización entre el pueblo hispano/latino con
énfasis en los movimientos eclesiales y su relación con las diócesis y
parroquias.
- Fortalecer
la estructura y la capacidad ministerial de organizaciones nacionales y
regionales que forman parte de la red del ministerio hispano/latino y su
Pastoral de Conjunto.
- Promover
la educación académica y formación en la fe de hispanos/latinos, sobre
todo la juventud.
- Promover
las vocaciones de hispanos/latinas al sacerdocio y a la vida religiosa.
Estas
prioridades se ubican dentro del desarrollo y la educación continua del liderazgo
hispano/latino de ordenados, religiosos/as y de laicos/as, y su servicio a la
iglesia. Dentro de cada prioridad, se incluye buscar respuestas creativas para
apoyar y acompañar a los hispanos/latinos que enfrentan dificultades
económicas, espirituales y de seguridad, sobre todo a familias mexicanas en la
frontera que están siendo golpeadas por el desplazamiento, las deportaciones y
la violencia relacionada con el narcotráfico.
Ofrezcamos
de nuevo al Dios de la Vida nuestros esfuerzos de ser trabajadores en Su Viña y
pidamos que nos otorgue el amor, la esperanza y la fe suficiente para dar
abundantes frutos, tal como lo hiciera María, nuestra
Madre y primera discípula.
Su hermano
en Cristo,
Monseñor
Gerald Barnes
Obispo de San Bernardino