Recursos para el 11 de septiembre del 2011

 

Lecturas para el 11 de septiembre del 2011

Si. 27:30-28:7
Sal. 102:1-2, 3-4, 9-10, 11-12
Rm. 14:7-9
Mt. 18:21-35

Pautas homeléticas para el 11 de septiembre del 2011:

Las lecturas de hoy nos ofrecen reto claro, aunque incomodo, en este aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001: el reto del perdón.

La primera lectura de Eclesiástico (Sirácide)nos recuerda el entregar al Señor nuestra ira y deseos de venganza, pues es Él, no nosotros, a quien le toca castigar a los que hacen el mal. No hemos de vengarnos, sino perdonar. "El Señor se vengará del vengativo y llevará rigurosa cuenta de sus pecados," dice Sirácide. Pero nosotros hemos de perdonar: "Perdona la ofensa de tu prójimo, y así,cuando pides perdón se te perdonarán tus pecados."

Es importante el recordar que el perdonar a los demás no significa absolverles de su responsabilidad. El perdonar a otro confirma que esa persona ha obrado mal y por lo tanto necesita ser perdonada. La misericordia no cancela la justicia ni la necesidad de la conversión, pero sí abre un camino de caridad que anima y promueve la conversión y la justicia. Para los cristianos en el mundo, vivimos en la misericordia y anhelamos la justicia, pero hemos de encomendar la justicia final (la conversión final) siempre a Dios. Mientras creamos en el poder y la misericordia de Dios, seguimos esperanzados en esto.

Démonos cuenta que la razón para perdonar es que ninguno de nosotros está libre de pecado y de culpa, como nos lo diceSirácide y el Salmo. Todos somos pecadores y hemos obrado mal. Sin embargo, Dios nos perdona y por eso hemos de perdonar a otros. El Salmo proclama que Dios, "no nos trata como merecen nuestros pecados, ni nos paga según nuestras culpas." Dios nos trata con perdón y compasión y hemos de hacer lo mismo. Como decimos en el Padrenuestro: "Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden."

En el Evangelio, que es la parábola del siervo que no perdonó, escuchamos el recuento del señor (que representa a Dios) quien perdona al siervo su deuda (el siervo representa a nosotros). El mensaje es que Dios nos perdona no porque lo merecemos, sino porque Dios es misericordioso.Pero cuando el siervo no le muestra la misma misericordia a otros, se encuentra en problemas ya que no le mostró la misma misericordia que su señor le mostró a él. Somos llamados a perdonar aquellos que pecan contra nosotros. Este mensaje se hace claro en la pregunta que Pedro le hace a Jesús: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo?¿Hasta siete veces?" Jesús le contestó: "No sólo hasta siete, sinohasta setenta veces siete"  (Mt. 18:21-22).

Hemos oído esta instrucción muchas y a veces no le damos importancia. Puede ser fácil el aplicarla a situaciones diarias, como el perdonar por dejar los platos en el fregadero, el que alguien se tarde en recogernos, el olvidar un cumpleaños, etc. En sí estas situaciones diarias nos llevan a desarrollar una actitud de perdón que puede definir nuestra vida. Sin esta actitud, ¿qué haríamos en las situaciones verdaderamente difíciles en la vida?

El buen amigo que dice algo dañino a tus espaldas.

Los conyugues infieles.

O un sacerdote que abusa de un niño

El asesino esperando la pena de muerte.

Los terroristas que planificaron y llevaron a cabo los ataques del 11 de septiembre del 2001.

Nos podemos inclinar a decir que algunas cosas son muy terribles para perdonarlas. Es humano que a menudo hemos de pasar por tiempos de de ira, amarguras y luto. Posiblemente nunca olvidaremos algunos males. Pero sí encontramos gran sabiduría en las palabras de Jesús sobre el perdón. Nuestra experiencia humana nos enseña que el aferrarnos a la ira y al odio nos destruye. Nos puede cambiar en personas que nunca quisimos llegar a ser. El perdónnos libera de cargar ese yugo. Podemos desprendernos de esos pesos y encomendárselo a Dios, quien sabe perfectamente como lidiar con ellos. La enseñanza sobre el perdón es ser como Dios misericordioso. Es el reconocer algo de3 nosotros mismos en aquellos que comenten grandes males, pues nadie está libre de pecado. Finalmente, esta enseñanza del perdón es sobre el poder vivir en lapaz del amor en vez de los temores y odio que tanto destruyen.

Jesús no nos pide ser pasivos ante el mal. Hemos de obrar para proteger al inocente y llevar a la justicia a los que cometen crímenes contra la humanidad. Pero al mismo tiempo estamos llamados a perdonar aún cuando nos preguntamos, con amor, como hemos de seguir adelante en la verdad y en el amor.El perdón requiere que enfrentemos la situación en una forma positiva de amor en vez de con temores y odio.

Este puede ser un mensaje fuerte de llevar, pero las palabras de Jesús hoy nos retan profundamente. ¿Cómo responder cuando se ataca algo tan querido para nosotros? El evangelio nos reta a considerar cual ha de ser la respuesta cristiana. Nuestra respuesta tendrá largas consecuencias para nosotros y nuestra sociedad.

¿Cuál ha sido tu respuesta al 11 de septiembre de 2001? ¿Cómo puedes actuar con amor positivamente mientras seguimos adelante? ¿Cómo es tu respuesta en la oración?

Los obispos de los Estados Unidos escribieron en su declaración poco después de lo0s ataques terroristas que es nuestra fe la que nos sostiene en tiempos difíciles. Nos recordaron entonces como ahora, que en lugar del odio y temores, hemos de hacer este:

Tiempo de oración: por las víctimas y sus familias, por los dirigentes, por los militares, por el fin de la violencia, por el pueblo de Afganistán, y por nuestros adversarios también.

Tiempo de ayuno: por la justicia, por la paz y por la protección de los inocentes.

Tiempo de enseñanza: para mejor aprender las enseñanzas católicas sobre la paz y la guerra.

Tiempo de dialogo: con los musulmanes, los judíos, con los hermanos cristianos y con otras comunidades de fe.

Tiempo de testimonios: para vivir nuestros valores de respeto mutuo, de dignidad humana, de respeto por la vida, y por la seguridad sin recurrir a la discriminación.

Tiempo de servicio: para continuar en asistir a los que aún sufren aquí y en el extranjero.

Tiempo para solidaridad: con todos los que viven bajo la amenaza de la violencia e incertidumbre cada día.

Tiempo de esperanza: en la gracia de Dios, en nosotros mismos, y en los unos a los otros.

Recuerda que el perdón no significa no hacer nada. Los obispos señalan muchas obras que han de lograrse en los esfuerzos por la paz, el perdón y la reconciliación. Todos hemos de jugar un papel de continuidad para que se haga realidad. Podemos orar, enseñar, dialogar, e insistir con nuestros dirigentes para que trabajen juntos por la paz y para eliminar toda injusticia.

En el boletín de hoy hay varios enlaces a los documentos de los obispos de los Estados Unidos sobre los ataques del 11 de septiembre. Les animo a que vean esos documentos, los reflexionen y oren con ellos, pues solo con la ayuda de Dios tendremos la fuerza de perdonar y la habilidad de vivir en esperanza en lugar de temores y odio.

Enlaces

Declaraciones y documentos de los obispos de los Estados Unidos sobre los ataques del 11 de septiembre:

Preces para el 11 de septiembre de 2011

Por la Iglesia, que siga brindando cuidado y sanación a todos, especialmente aquellos afectados por los ataques de lo 11 de septiembre del 2001, roguemos al Señor.

Por todas las víctimas de la violencia y del terrorismo en el mundo, y por sus familias, que encuentren el consuelo y la paz. Roguemos al Señor.

Por la seguridad de los nuestros que sirven en las fuerzas armadas, por los civiles que nos protegen y nos mantienen seguros y por todos los que viven con guerras y violencia. Roguemos al Señor.

Por nuestros ylíderes por los que dirigen las naciones, que trabajen juntos para enfrentar los problemas que proveen campo fértil para el desarrollo del terrorismo. Roguemos al Señor.

Por la capacidad de perdonar y por el fin de todo odio, comenzando por nuestro propio corazón. Roguemos al Señor.

Enlaces/ mensaje para el boletín parroquial dominical

Seguido los ataques del 11 de septiembre de 2011, la Conferencia de los Obispos  Católicos de los EEUU preparó un documento titulado: Un Mensaje Pastoral: Viviendo en Fe y Esperanza después del 11 de Septiembre.  Este mensaje permanece importante para nosotros ahora al reflexionar sobre lo que ocurrió  hoy hace diez años.

Favor de visitar los enlaces indicados abajo para así leer de nuevo, reflexionar y rezar con este mensaje de nuestros obispos. Solo con la ayuda de Dios podemos obtener la fuerza para perdonar y la capacidad de vivir no con temor ni con odio sino siempre con una

esperanza viva.

En Español and In English



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